Escribía más antes
El tiempo pasa muy de prisa, uno no se percata. Siempre se piensa que la vida dura mucho, pero no, no es así. La vida es corta y larga al mismo tiempo.
Cuando crees que tienes mucho tiempo es cuando menos tienes.
Es difícil seguirla el ritmo sin cansarse. Los segundos que se transforman en minutos, luego en horas, días, años que pueden pasar completamente siguiendo una rutina. Sin cambios, sin variaciones. Y sin cansarse. No hasta que de pronto, un día lleno de horas, te golpea de frente el hecho de que: estas desperdiciando tu vida.
Y es triste, percatarse de ello.
No quiero hacerlo. Y aun así, me dirijo directamente a ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario